El Día Internacional de
la Familia (International
Family Day) se celebra todos los años el 15 de Mayo, fue instituida por
la Asamblea General
de las Naciones Unidas en Septiembre de 1993. Refleja la importancia que la
comunidad internacional le confiere a la familia como unidad básica de la
sociedad, así como su preocupación por la situación de las familias en todo el
mundo.
El Día Internacional de las Familias brinda la oportunidad de fomentar la toma
de conciencia sobre cuestiones que afectan a la familia como unidad básica de
la sociedad, así como de promover la adopción de medidas adecuadas. El Día
puede llegar a ser un poderoso factor de
movilización en favor de la familia en
todos los
países que aprovechen esa ocasión para demostrar su apoyo a las
cuestiones que la atañen de la manera más idónea para cada sociedad.
Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones
académicas, los grupos religiosos y las personas, a título individual, pueden
promover una mayor comprensión de las funciones y problemas, los puntos fuertes
y los puntos débiles de las familias, mediante la organización de la
celebración del Día Internacional de las Familias. Asimismo, este día brinda la
oportunidad de profundizar en el conocimiento de los procesos económicos,
culturales, sociales y demográficos que afectan a la familia.
Los valores de la Familia:
Cuando hablamos de familia podemos imaginar a un grupo de personas felices bajo
un mismo techo y entender lo importante que es la manutención, los cuidados y
la educción de todos los miembros que la componen.
Pero el factor más imprescindible es descubrir la raíz que hace que la familia
sea el lugar ideal para forjar valores que nos hagan crear una manera de vivir
más humana y esto influirá en la sociedad, en la convivencia con los demás.
El valor de la familia no es solamente los momentos felices o la solución a los
problemas del día a día. El valor nace y se desarrolla cuando cada miembro
asumimos con responsabilidad y contentos, el papel que nos toca desempeñar en
esta unidad, ayudando así al bienestar, desarrollo y felicidad de todos los
demás componentes de la familia.
Para que una familia sea feliz es indispensable que todas las personas que la
integran participen en los mismos intereses, compartan gustos y aficiones y se
interesen los unos por los otros.
Toda familia unida es feliz sin importar la situación económica. Los valores
humanos no se compran, se viven y se dan como lo mejor que podemos ofrecer.
Más información: www.un.org/esa/socdev/family/IDF.html